Cuando tu cabello pierde brillo, está opaco, rígido o con puntas abiertas, puede faltarle nutrición. Aquí entran en juego:
● Aceites vegetales como el aceite de coco, jojoba, ricino (castor oil), argán o aceite de oliva.
● Mantecas como la manteca de karité, mango o cacao, que son ricas en ácidos grasos, vitamina E y antioxidantes.